Centrales nucleares. No, gracias.
Leyendo día sí y día también algo sobre la central nuclear de Ascó II me pregunto quién es el descerebrado que realmente piensa que la energía nuclear es la solución. A esos que tanto dicen que sólo con energía nuclear se pueden mantener la provisión de electricidad como hasta ahora les digo:
-Quién dice que no podemos empezar a racionalizar nuestro consumo y, para sorpresa de muchos, gastar menos.
-Con el espléndido sol y el desagradable viento que sufrimos en la península, dónde está el problema en desarrollar en serio el sector de las energías alternativas y ser líder mundial por primera vez en algo.
-Si tan buena es la energía nuclear, manden a sus hijos a vivir a las inmediaciones de Ascó y dentro de diez años nos cuentan la experiencia.
Dicen que la energía nuclear es la más barata de producir pero ¿tienen en cuenta lo que cuesta mantener las instalaciones sin fugas bajo control; el gasto que supone enviar los residuos radiactivos a otros lugares para que todo el mundo sufra por igual los efectos secundarios de tal experimento; las elevadísimas facturas que supone reciclar tamaña porquería y, por tanto, el dineral que nos gastamos en mantener estas plantas recicladoras sin nuevas fugas controladas y así sucesivamente; en el gasto sanitario que supone intentar curar el cáncer de personas bajo la influencia de radiaciones o porque la radioactividad ha llegado a la cadena alimenticia?
¿Por qué instalan siempre las centrales nucleares en lugares donde hay poquísima densidad de población? ¿Porque son seguras?
A estas alturas de la historia (con Chernóbil en la memoria) y con los avances tecnológicos que se producen cada día, sinceramente pienso que si existe energía nuclear y no hay indicios políticos de que se quiera dar importancia a otros recursos energéticos es porque algo hay detrás y cuando digo algo, me refiero a que los que se lucran con la energía nuclear son poderosos y porque a nuestros políticos les cantan la milonga y es mas fácil mirar a otro lado que solucionar el problema a largo plazo –y no con parches como nos tienen acostumbrados-, y mientras tanto, los únicos que realmente protestan (con toda la razón) son llamados estupideces tales como comunistas o gamberros. Esos señores se enfrentan al monstruo de forma pacífica y son tratados de forma salvaje por parte de las fuerzas de seguridad del estado cuando vemos todos los días cómo asesinos, ladrones y terroristas son tratados con guante blanco para cumplir escrupulosamente la ley.
Se me cae la cara de vergüenza.